Tanto tiempo reforzando nuestras ideas o “manejando varias ideas fuerza” ( cursilada insoportable repetida como gran concepto en los despachos de Genova) sencillas y coherentes tiene un efecto.
Nos lo hemos creído. O mejor dicho lo hemos hecho consciente.
Eso que siempre pensamos, de que los españoles debemos ser iguales, eso de que la libertad es la base de toda igualdad, eso de que hay valores, unos pocos, irrenunciables...
En fin que los españoles hemos crecido y ya renunciamos a los complejos adolescentes que nos bloqueaban en estos primeros años de democracia.
Ese rollo zapateril y marxista ( de Groucho, por supuesto) que reza:“Éstos son mis principios; si no les gustan tengo estos otros”; ese rollo no cuela y esa falta de principios es lo que ha sacado a la calle a la gente y es lo que ha hecho que el P.P cuente con millones de votos.
Pero que no se líen que tienen dueño.
Muchos votamos al PP pese a Gallardon, pese a la imposición del catalán fomentada por el PP en Baleares, pese al inútil de Galicia y a los expertos “pierde-elecciones” de Andalucía y Extremadura. Muchos votamos pese a ese PP. Muchos votaremos siempre por María y pese a ese PP.
Sr Rajoy es la hora, muchas gracias y adiós
miércoles, 14 de mayo de 2008
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